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Historia

Ayuntamiento de Atajate
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Ayuntamiento de Atajate

Historia

Reseña histórica

Iglesia San José

El origen del municipio se remonta a la prehistoria, por los restos de fragmentos de hachas pulimentadas hallados en los abrigos situados en las inmediaciones del pueblo.

Un territorio como es el Valle del Genal sería un lugar ideal para los seres humanos dedicados a la recolección y a la caza, además de ofrecer la posibilidad de albergarse en las cavernas o abrigos.

Durante la época romana, los vestigios se manifiestan en monedas y restos de vasijas en la zona, consecuencia del mercado de la época entre las grandes ciudades romanas (Acinipo, Lacipo, entre otras.)  Testigo de todo esto es la llamada torre de la Santa Cruz, llamada así por ser esa finca propiedad de un convento hasta las desamortizaciones del siglo XIX, la torre siempre se creyó árabe, pero recientes estudios han demostrado que su origen es tardorromano a semejanza de las torres existentes en la vega del Guadalevín, en Ronda.


Sin embargo, el origen del pueblo es árabe, situándose su primer asentamiento en el Cerro del Cuervo, conocidos como Los Tajos. La primera vez que es nombrado Atajate es en el Rawd-al-qirtás, un texto árabe donde el Reino de Granada cede algunas fortalezas fronterizas a los benimerines marroquíes (tribu asentada en el Norte de Marruecos, entre estas fortalezas se nombra a al-Tasas (Atajate) y Ebnadalid (Benadalid).

Fachada

 Tajos. La primera vez que es nombrado Atajate es en el Rawd-al-qirtás, un texto árabe donde el Reino de Granada cede algunas fortalezas fronterizas a los benimerines marroquíes, entre estas fortalezas se nombra a al-Tasas (Atajate) y Ebnadalid (Benadalid).

Posteriormente, debido a su localización estratégica jugó un papel importante en las luchas entre la población nazarí y cristiana en 1570, cuando según su libro de apeo fueron incendiadas varias casas y la iglesia sufrió daños. Tras la reconquista, Atajate fue cedida al príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos en 1496 como tierras de realengo.

 

Posteriormente, debido a su localización estratégica jugó un papel importante en las luchas entre moros y cristianos en 1570, cuando según su libro de apeo fueron incendiadas varias casas y la iglesia sufrió daños.

En 1810, en plena Guerra de la Independencia, el pueblo fue incendiado por las tropas napoleónicas, siendo reconstruidos posteriormente los edificios por los habitantes del municipio.

Durante todo el siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX la economía de Atajate se basó en el viñedo, cosa que se truncó a fines del siglo XIX con la epidemia de filoxera que arrasó estas tierras, teniendo en aquella época una treintena de lagares en el municipio.